El 18 de septiembre pasado se cumplió un año de excavaciones y movimientos de tierra que han convertido el conector ecológico y zona vital de las águilas en algo similar a una cantera. El conflicto creado por el Agroparc de Ametller Origen es, en estos momentos, muy complejo.

Recordemos que entre 2024 y principios de 2025 se interpusieron varios contenciosos contra la aprobación del Agroparc. A finales de 2025 también se interpusieron denuncias a la Fiscalía de Medio Ambiente y la URMA por posibles daños al medio ambiente.
Hasta aquí podríamos decir que estamos en un proceso «normal» contra la aprobación de un proyecto urbanístico. Pero las últimas acciones de Ametller han convertido lo que hasta ahora era un conflicto ambiental y urbanístico en un conflicto contra la libertad de expresión y la participación pública, al iniciar una ofensiva judicial contra la asociación Naturalistes de Gelida y contra personas de StopAgroparc.
Antes de exponer el estado actual, es necesario valorar con mucho cuidado cuáles son las partes de este conflicto desigual: de un lado están Naturalistes de Gelida, Bosc Verd y miembros de StopAgroparc. Del otro: Ametller Origen, el Ayuntamiento de Gelida y el Departamento de Territorio de la Generalitat.
La plataforma StopAgroparc, a lo largo de 10 años de trayectoria, se ha basado exclusivamente en la argumentación científica, la sensibilización social y la acción jurídica, sin salir del marco del debate democrático.
Demandas de Ametller Origen contra Naturalistes de Gelida y StopAgroparc
Ametller ha presentado dos demandas, una civil y una penal, ambas por los mismos hechos, que afectan a 6 miembros de StopAgroparc y a la Asociación Naturalistas de Gelida. De las 6 personas hay 3 que están imputadas en los dos procedimientos.
Demanda penal contra cinco miembros de StopAgroparc que también son miembros de Naturalistes de Gelida
En enero de 2026, el director ejecutivo de Ametller Origen, Josep Ametller, a nivel personal, interpuso una querella criminal contra cinco miembros de Naturalistes de Gelida y activistas de StopAgroparc por unas publicaciones puntuales que hizo la plataforma en redes sociales por considerarlas injurias y/o calumnias. El Juzgado de Vilafranca ha admitido la querella y los imputados declararán el 19 de noviembre de 2026. Se trata de un delito que puede conllevar pena de prisión o multa.
Estas publicaciones puntuales publicadas en Instagram el 18 de octubre de 2025 decían «Ametller Origen puede saltarse la ley», «A pesar de las advertencias y las medidas cautelares, la Generalitat y el director general de Medio Ambiente miran hacia otro lado», «Continúan excavando dentro de una zona protegida. Sin autorización efectiva. Sin medidas compensatorias» y «A un vecino no le dejarían ni levantar una pared. A una empresa privada le dejan destruir un hábitat protegido. Nos preguntamos por qué no todos somos iguales ante la ley».
Demanda civil contra la Asociación Naturalistes de Gelida y cuatro miembros de StopAgroparc
En julio de 2026, dos empresas del grupo Ametller Origen interpusieron una demanda civil contra la Asociación Naturalistas de Gelida y cuatro miembros de StopAgroparc (3 miembros de la junta de Naturalistas de Gelida y uno de la junta de Bosc Verd). Reclaman una indemnización de más de 215.000 euros, de los cuales 100.000 son por daños morales al honor empresarial. También piden que los demandados detengan sus críticas y que publiquen la sentencia en sus canales y redes sociales. En este caso no se pide prisión, sino una compensación económica y el cese de las críticas. El Juzgado de Vilafranca admitió la demanda civil y dio un plazo de 20 días laborables para contestar una demanda de 1.300 páginas. El 9 de septiembre de 2026 se presentó la contestación.
Como veis, no son reclamaciones menores: las personas demandadas pueden pasar años bajo una presión judicial constante que afecta su vida personal, el trabajo y la salud. El objetivo es crear un gran desgaste y que se piensen dos veces si vale la pena continuar defendiendo el territorio. Pero estamos convencidos de que, con el apoyo, la solidaridad y el cariño de todos, la plataforma continuará su labor.
Curiosamente, Ametller ha denunciado a miembros de Naturalistes y de Bosc Verd, pero no ha imputado a ningún miembro de Unió de Pagesos, que apoya incondicionalmente a StopAgroparc desde el año 2016. ¿Por qué?

© Consejo de Europa
¿Porque pensamos que es un SLAPP*?
* Strategic lawsuits against public participation.
¿Qué es un SLAPP? Son demandas estratégicas contra la participación pública.
Así lo ha denominado la Unión Europea, y para combatirlas se ha creado una directiva para combatirlas se ha creado una directiva «relativa a la protección de las personas que se implican en la participación pública ante pretensiones manifiestamente infundadas o acciones judiciales abusivas». Un SLAPP tiene unos costos económicos, de tiempo, desgaste emocional e incertidumbre para las víctimas. El éxito más grande de un SLAPP es la autocensura individual y colectiva, el miedo a litigar hace callar a víctimas, medios y ciudadanía. Las grandes empresas pueden permitirse el lujo de pagar durante años abogados, pero provocan la asfixia económica de entidades y personas que dedican su actividad a velar por el bien común.
Las características de un SLAPP son el abuso de litigio; el gran desequilibrio de poder entre el demandante (corporación) y el demandado; una reclamación económica desorbitada y el objetivo de silenciar. El objetivo de un SLAPP no es ganar, sino que tengas miedo de hablar, desgastarte emocionalmente y enredarte en pleitos tan largos y caros que al final te quedes sin recursos y ganas para continuar.
Por cierto, Slapp en inglés significa bofetada. Es la bofetada que da el grande y poderoso contra el pequeño.
Estas demandas llegan después de que Naturalistes de Gelida y Bosc Verd interpusieran dos contenciosos y dos denuncias contra el Agroparc, en ejercicio de su derecho de acción pública. Vamos a repasar cómo están.
Contenciosos contra el Agroparc, una espera que se alarga
A continuación les explicamos el estado en que se encuentran, pero les adelantamos que no están avanzando al ritmo que sería de esperar. Naturalistes de Gelida presentó dos contenciosos: contra la modificación del POUM y contra el Convenio Urbanístico.
TSJC: contencioso contra la modificación del POUM
El recurso se interpuso en enero de 2024. Después de un año de incidencias en la remisión del expediente administrativo al TSJC por parte del Departamento de Territorio, Naturalistes de Gelida presentó la demanda a finales de junio de 2025. La Generalitat y el Ayuntamiento ya la han contestado. Sin embargo, a pesar de que ha transcurrido más de un año, aún queda pendiente la contestación de Ametller Origen. Desde la plataforma nos resulta incomprensible que la tramitación se alargue tanto mientras las obras continúan.
Juzgado núm. 3 de Barcelona: contencioso contra el Convenio Urbanístico
El recurso contra el Convenio Urbanístico fue admitido a trámite el 1 de julio de 2025. El 28 de julio de 2025 el juzgado dictó una resolución cautelar que acordaba la suspensión de cualquier actuación que se realizara dentro del área crítica de las águilas perdiceras hasta la implementación y validación de las medidas compensatorias ordenadas por el órgano ambiental. Esta medida fue impugnada en apelación por la promotora de las obras y, a estas horas, permanece pendiente de resolución por el TSJC.
Naturalistes de Gelida está a la espera de recibir el expediente para presentar la demanda.
Denuncias ante la Fiscalía de Medio Ambiente y el URMA
El 25 de septiembre de 2025, la asociación Bosc Verd interpuso una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente en la que exponía una posible afectación del área de supervivencia del águila cuabarrada de Gelida. La Fiscalía acordó el archivo de la denuncia el 7 de julio de 2026, al considerar que los hechos examinados no presentaban indicios de delito en materia de protección de la fauna ni de ordenación del territorio.
El 19 de diciembre de 2025, Bosc Verd y Naturalistes de Gelida presentaron dos denuncias ante la Unidad Regional de Medio Ambiente de los Mossos d’Esquadra (URMA): la primera planteaba la posible relevancia penal del inicio y la continuidad de las obras del Agroparc en la zona vital del águila cuabarrada, allegando contradicciones con los informes del Servicio de Fauna y Flora. La segunda denuncia planteaba un posible incumplimiento de las determinaciones de la Declaración Ambiental estratégica en las obras del camino público de la Talaia a la Ferraria de Gelida.

Un año de grandes excavaciones y movimientos de tierra
Todo esto se produce cuando ya hace más de un año —desde el 18 de septiembre de 2025— que se están haciendo grandes excavaciones y movimientos de tierra en la mayor parte del territorio afectado por el Agroparc, con una gran cantidad de maquinaria pesada trabajando diariamente: camiones extraviales, bulldozers y excavadoras de grandes dimensiones. Hasta i las últimas semanas se ha abierto una vía de más de 10 metros de ancho por el bosque que la DAE dice que no se puede tocar hasta que el águila cuabarrada pueda prescindir del espacio y las medidas compensatorias hayan sido validadas y se haya verificado su eficacia.
Y, mientras tanto, la cría de las águilas cuabarrada de Gelida no ha prosperado este año. ¿Por qué será? Quizás tengamos que adaptar el verso de Antonio Machado**:
Las águilas se han ido
nadie sabe cómo ha sido.
Ha despertado la codicia
y el almendro ha desaparecido
y en el campo se escuchaba
el gri gri del motor.
Las águilas se han ido
nadie sabe cómo ha sido.
Cierre
Un año después, el balance es claro: las obras no se detienen, la presión judicial contra quienes defienden el territorio no para de crecer y los contenciosos siguen atascados en los juzgados. Mientras la maquinaria pesada continúa moviendo tierra, Ametller Origen intenta silenciar a los que denuncian la destrucción. Desde StopAgroparc continuaremos informando, denunciando y defendiendo el territorio. No nos detendremos.
** La Primavera ha venido
nadie sabe cómo ha sido.
Ha despertado la rama
y el almendro ha florecido
y en el campo se escuchaba
el gri gri del grillo.
La primavera ha venido
nadie sabe cómo ha sido